dilluns, 5 de març de 2007

Prefiero que no me quieran

El sábado leí esta frase en La Contra de La Vanguardia: "La violencia es un amor mal expresado". Lo dice Cloé Madanés, una psicóloga argentina especializada en terapia familiar. Al principio me pareció que yo no entendía bien lo que leía. Lo miré mejor y vi que lo había entendido perfectamente. Según mantiene esta profesional de la psicología todo amor alberga una semilla, el amor intrusivo, el ansia de dominio de lo amado. A mi esto me recuerda a aquello de "quien te quiera te hará sufrir" que me decía mi madre. Y me niego a aceptarlo, por eso prefiero que no me quieran si ha de ser en estos términos.
La entrevista tiene muchos aspectos a comentar ¿Estais de acuerdo con que se trata de un amor mal expresado o un sentimiento de posesión de la persona a la que se maltrata?
Sí le doy la razón en la necesidad de enseñar valores como principio de prevención de la violencia y que hay que cambiar la conducta de los violentos pero defiendo que las leyes contribuyen a cambiar esta realidad. Es muy difícil cambiar a un violento si no reconoce lo que hace y quiere cambiarlo, la violencia es un delito y debe estar recogido en las leyes y ser penado.
Sobre la terapia que recomienda me parece un poco duro reunir a todos los miembros de una familia, incluido el violento, y trabajar todos juntos ¿Que piensan las personas expertas? A mi me parece muy duro sentar a las víctimas con el maltratador y hablar...
No se, a mi me ha sembrado dudas que me gustaría comentar... Yo no estoy nada de acuerdo con esta señora pero parece que está muy reconocida.. ¿Qué me decís?

7 comentaris:

garmir ha dit...

Hola:
Lucia, yo no sentaria juntos a victima y verdugo, sobre la violencia de género creo que es un problema de respeto y generacional, educar en la igualdad y creo que en los jovenes estos problemas no se daran tanto.

Lucía Solís ha dit...

Hola Garmir,
Me gustaría tener esa esperanza de cambio en los jóvenes. Por desgracia he compartido algunas charlas con jóvenes cuando trabajaba en temas de igualdad y me ha quedado otra percepción. He visto actitudes abusivas y que reproducían estereotipos de otras generaciones. Creo que es un trabajo muy importante que debe empezar en la educación en valores. Totalmente de acuerdo contigo en ese aspecto. Creo que vamos por un mejor camino porque ya reconocemos socialmente el problema y me parece imprescindible seguir avanzando con las futuras generaciones.
Gracias por tus comentarios. Me gusta contrastar las opiniones con otras personas.

garmir ha dit...

Hola:
Gràcies a tú, és un excel.lent blog amb molts temes variats i molt interesants. A mi també m´agrada molt intercanviar opinions i conèixer molts punts de vista.

Amparo ha dit...

Yo prefiero que me quieran, claro que para mi el amor no es intrusivo. El amor es generosidad, con uno mismo, para empezar, y con el prójimo. No sé nada sobre corrección de conductas violentas. Me choca un poco la descripción que hace esta terapeuta de sus prácticas, pero sí conozco la pluma del periodista y, aunque sigo pensando que es muy bueno, también creo que últimamente le puede la forma sobre el fondo, que de todo hay en la profesión.

francesc cayetano ha dit...

En una primera lectura de la entrevista que la Vanguardia dedica a Madanés da la sensación (al menos a mi) que dice cosas que van más allá de lo que el sentido común puede llevar a pensar:
"Reunir víctima y verdugo"? "Toda la família?.
Al leerla por segunda vez y con más detenimiento me he parado a pensar. Qué es lo que buscamos? Que no exista el maltrato, acabar con esas conductas violentas...creo que aquí coincidimos tod@s. Y si funciona? me pregunto. Ella es la experta y parece que hay casos probados.
Mi primer escepticismo se transforma en esperanza. El fin justificará los medios?
De repente me viene a la cabeza que las prisiones fueron concebidas en sus origenes para REEDUCAR comportamientos delictivos y antisociales y... realmente alguien piensa que han cumplido esa función? Me vuelve el escepticismo.... Aunque si el método funciona y evita aunque sólo sea un maltrato.... El fin habrá justificado los medios? Complicado dilema.

Lucía Solís ha dit...

Mira, Francesc, para poder recuperar a un maltratador lo mas importante es que reconozca que ha hecho algo mal hecho y que quiere cambiarlo. Eso es algo que hacen muy poquitos. En realidad, se apuntan a las terapias obligados o para rebajar penas.
Sentar a una víctima delante del maltratador, para mi, es castigarla. Por una parte tiene que escuchar a la persona que le ha hecho daño, dando las razones del por qué lo ha hecho y revivir todo ese calvario.
Por otra parte la relación entre maltratador y maltratada es muy especial. Siempre se comenta la dificultad para que una víctima denuncie o rompa una situación de violencia ¿Por qué? Porque lo primero que hace un maltratador es crear una relación de dependencia de la víctima hacia él (económica, afectiva y socialmente). Me parece un paso atrás sentarla delante del maltratador. Si el efecto ha de ser el de echar en cara lo que ha ocurrido o obligarlo a mirarla a la cara y explicarle porqué lo ha hecho me parece muy difícil. Lo mas fácil es que lo escuche y se cree una situación de empatía enfermiza que le haga volver a pensar que no es tan malo, que lo hace sin querer,... etc... En definitiva, puede ser un buen paso para el verdugo pero cinco para atrás para la víctima. En mi opinión.

Anònim ha dit...

Hay dos planos: el legal y el terapeutico.

Juntar al lobo y a la oveja...
Es que ya viven juntos, y posiblemente quieren seguir viviendo juntos y ser felices. ¿Cual es el camino?

Lo que sirve para muy poquitos no es muy aplicable.

Los chinos esclavos de Mataró, ¿ha mejorado su situacion con la intervención de la policia?